Revista Puerta de Embarque

Sabores de Polonia

By on octubre 30, 2014

En la práctica culinaria entre la tradición de la abuela y la moderna cocina tecno-emocional, los polacos honran, sin duda alguna, la cocina ‘de siempre’.

En Polonia lo que podríamos llamar la cocina de toda la vida tiene un matiz peculiar, porque ‘la vida’ de los polacos transcurrida en su territorio, ha pasado por muchas vicisitudes y avatares. Los siglos de convivencia con las distintas culturas que han poblado el actual país que hoy conocemos como Polonia han dado como resultado influencias exóticas en su manera de enfrentarse al arte -antes ‘necesidad’- de comer; y la histórica porosidad fronteriza ha hecho que muchas costumbres gastronómicas se hayan fusionado.

Embutidos ahumados polacos

Así encontramos procedimientos de conservación de alimentos y técnicas culinarias comunes a los países bálticos o escandinavos, a los pueblos eslavos, al pueblo judío o a los rusos… ¡Aunque, que quede claro, el vodka se inventó en Polonia! Quizá los dos distintivos, común denominador de todas las regiones polacas, sean: la costumbre de ahumarlo todo, desde los arenques hasta las ciruelas, pasando por el jamón y el queso; y las sopas.

Jamon ahumado-polonia

A todos los polacos les encantan las sopas. No se concibe una comida polaca sin sopa ¡se toma hasta en el desayuno! Existen más de 200 tipos. La base es caldo de gallina de corral, de ternera, o de manera más elegante: de faisán. Los caldos se pueden acompañar con pasta fina de elaboración casera; con una salchicha ahumada sumergida; con col fermentada y costilla de cerdo; con tomate y nata agria. Sopa de pepinillos encurtidos, de setas del bosque, de habas tiernas, de rábano picante. Incluso una sopa ‘patriótica’ (que imita la bandera polaca), a base de crema de remolacha y crema de puerros con queso de cabra. Pero la sopa verdaderamente nacional es la zurek, que se elabora con caldo de verduras, panceta, cebolla, setas y una mezcla de centeno y agua que se deja fermentar varios días, y que se sirve en una hogaza de pan previamente vaciada a modo de plato. Conocida es la aversión de Mafalda (el popular personaje de comic creado por el dibujante Quino en los años sesenta) hacia la sopa. Pues bien, probando algunas de estas sopas, no sería de extrañar que la díscola niña Mafalda finalmente sucumbiera a los humeantes caldos de cuchara polacos ¡Y repitiera!

sopa-zurek

EL PAN
Los polacos que salen de su país echan de menos sobre todo una cosa: el pan. En la cultura polaca, el pan adquiere un significado que va más allá de lo que es en sí el propio alimento. Sabrosos panes integrales, firmes y compactos; panes de harina refinada, con un interior blando y una corteza crujiente; panes de levadura tipo brioche, ligeramente dulce…y panes que sirven de plato para la sopa ¡Quién recuperara la buena costumbre de hacer pan de verdad!

EL VINO
El renacimiento del vino en Polonia empieza con la caída del muro de Berlín, hasta entonces el vino no existía, se importaba. Unos emprendedores viticultores, de nombre Srebrna Góra, tienen unos fértiles terreros cerca de Cracovia, donde llevan ya tres cosechas de variedades vinícolas que existían hace 400 años en los mismos terrenos.

vinos_Srebrna_Gora

El resultado es espectacular. Pronto tendremos vino polaco de calidad… ¡y habrá que probarlo!

+Info: www.polonia.travel

About Redacción Puerta de Embarque

Debes estar registrado para escribir un post Login